OJOS Y DIABETES

La enfermedad del ojo, o retinopatía, es la causa principal de ceguera y deficiencias visuales. Aproximadamente, el 2% de todas las personas que han tenido diabetes durante 15 años se queda ciego, mientras que un 10% desarrolla graves deficiencias visuales.

¿Cómo funciona el ojo?

El ojo funciona de un modo parecido a una cámara. La luz entra a través de la córnea, pasa a través de la pupila, y avanza a través del cristalino, que finalmente enfoca los rayos de luz y produce imágenes claras y definidas sobre la retina, que se encuentra en la parte posterior del ojo. La retina funciona como la película de la cámara. La luz es captada por unas células especiales de la retina, y la información (la "foto") es enviada al cerebro a través del nervio óptico, en la parte posterior del ojo.

Las complicaciones del ojo asociadas a la diabetes son comunes, y, si no se tratan, desembocan en el deterioro de la visión y, finalmente, en ceguera.

Los principales problemas oculares asociados a la diabetes son: 

• Retinopatía diabética
• Edema macular
• Cataratas

¿Cómo es que la diabetes afecta los ojos?

Las altas concentraciones de glucosa en la sangre y la alta presión arterial que provoca la diabetes pueden dañar cuatro partes del ojo:

1. Retina

La retina es la membrana que cubre la parte de atrás del ojo. La función de la retina es detectar la luz que entra en el ojo.

2. Humor vítreo

El humor vítreo es un líquido que parece gelatina y llena la parte de atrás del ojo.

3. Cristalino

El cristalino es una lente que está en la parte frontal del ojo y enfoca la luz en la retina.

4. Nervio óptico

El nervio óptico es el nervio más importante del ojo que va al cerebro.

¿Cómo es que la diabetes afecta la retina de los ojos?

El daño a la retina ocurre lentamente. La retina tiene pequeños vasos sanguíneos que se dañan con facilidad. Cuando hay altas concentraciones de glucosa en la sangre y alta presión arterial que no se controlan durante mucho tiempo, estos pequeños
vasos sanguíneos pueden dañarse.

Primero, los pequeños vasos sanguíneos se hinchan y debilitan. Algunos vasos sanguíneos se tapan y no dejan pasar la cantidad de sangre necesaria.

Inicialmente estos cambios no causan pérdida de la vista. Es por esta razón que debe hacerse un examen de dilatación de la pupila una vez al año aun cuando su vista esté bien.

Es posible que un ojo se vea más afectado que el otro. También puede ocurrir que ambos ojos sostengan la misma cantidad de daño.

La retinopatía diabética es el término médico para el problema de los ojos más frecuente de la diabetes.

¿Qué pasa cuando los problemas de la retina provocados por la diabetes empeoran?

A medida que los problemas de la retina provocados por la diabetes empeoran, se forman nuevos vasos sanguíneos. Estos nuevos vasos sanguíneos son débiles. Se rompen con facilidad y la sangre que se derrama entra en el humor vítreo del ojo. El sangrado impide que la luz llegue a la retina. Es posible que vea manchas flotantes o incluso oscuridad total. En ciertos casos, esa sangre derramada eventualmente se limpia sola y el problema se resuelve. Pero es posible que se le tenga que hacer cirugía para eliminarla. A lo largo de los años, los vasos sanguíneos débiles e hinchados pueden formar tejido de cicatrización y hacer que la retina se desprenda de la parte posterior del ojo. Si la retina se desprende, usted verá manchas flotantes o luces centelleantes.

Parecerá como si alguien hubiera bajado una cortina sobre parte de lo que usted está viendo. Si no se atiende inmediatamente, el desprendimiento de la retina puede causar pérdida de la vista o ceguera.

¿Qué puedo hacer con respecto a los problemas de la retina provocados por la diabetes?

Lo más importante es controlar las concentraciones de glucosa en la sangre y la presión arterial para que estén muy cerca de los límites normales.

El médico puede recomendar tratamiento con láser, que consiste en dirigir un rayo de luz a la retina del ojo lesionado. El rayo hace que los vasos sanguíneos débiles dejen de sangrar. Este tratamiento puede detener el paso de sangre y otros líquidos al humor vítreo. El tratamiento por láser puede hacer que la pérdida de la vista sea más lenta.

Si ha entrado una gran cantidad de sangre al humor vítreo y su vista es mala, el médico podría recomendar una cirugía llamada vitrectomía.

Durante la vitrectomía el cirujano limpia el humor vítreo del ojo para que no haya ni sangre ni líquidos. Después, se introduce un líquido limpio en el ojo. La cirugía con frecuencia ayuda a mejorar la vista.